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Instinto de entrevistador

Echo de menos hacer entrevistas, ayer estuve leyendo una genial entrevista que le hice al gran Pedro Delgadoy me he dado cuenta de que hecho de menos a esa parte de mí misma. Fue una entrevista que me curré mucho, veía muy interesante que la gente conociera su trabajo y su opinión, además quería que pudieran sentir esa sensación que te recorría la espalda cuando se pone delante tuya.

No la hice por dinero, necesitaba realizar una entrevista para un trabajo de clase, y no encontraba a nada interesante que despertara mi curiosidad, me lo cruce en un Salón ya no recuerdo dónde (ya me lo había cruzado varias veces antes), y al ir yo con un amigo común, al final, acabé uniéndome a una noche de fiesta con todo el grupo. Conforme pasaban las horas le estuve observando (creo qué hasta pensó que le tiraba los tratos), estaba segura de que era mi entrevista.

La preparé con un mimo y un cariño como pocas (sólo recuerdo una semblanza hecha a un amigo sacerdote, a la que puse ese mismo mimo y esfuerzo, puesto que no quería que nadie me hiciese cortes y pudiese malinterpretar sus declaraciones), me pasé semanas investigándo a Pedro, su trabajo y repasando mentalmente la impresión que me había causado y si seguía estando allí esa sensación de que era carne para una buena entrevista… Lo era.

Después pasé unas semanas más decidiéndome en como preguntarle, quería aquella entrevista a toda costa pero me estaba jugando mucho a una sola carta, al final obtuve mi entrevista y ése fue el resultado. Echo de menos ese trabajo duro por entrevistar a alguien que tu instinto te dice que va a merecer la pena, que te va a costar pero que puedes tener un resultado genial.

Echo de menos ese trabajo duro de café y cigarillos porque tu nariz te dice que una persona (o una idea) merece la pena.

Patrones o cómo romperte la cabeza

Tejiendo amigurumi

Este año va a haber un baby boom en mi familia, ni más ni menos que 5 primitos nuevos. ¡CINCO! Pensé en hacerles un pequeño detallito  (no tan pequeñito de tamaño, no quiero que se los puedan tragar) a los pequeñajos y para eso debería empezar antes de que nacieran así que pensé en hacerles unos peluchillos con lana. Leer Más…

Rosa de tela

El pasado fin de semana tuve una Comunión, a un par de días resultó que no tenía nada para ponerme en el pelo, a pesar de que ya había visto que me quería hacerme un medio recogido y necesitaba algo para que lo sujetara, así que ni corta ni perezosa me fuí a la máquina de coser y me hice una flor/rosa. Leer Más…

Lunes de vacaciones

Empezaba el lunes como cualquier otra. La rutina de dueña de perro me obliga a que una de las primeras cosas que hay que hacer cada mañana es sacar al animalito que lleva desde la noche anterior aguantándose sus cosas.

Cerca de mi casa hay un hermoso parque, una bendición para los días que tengo cosas que hacer con urgencia, porque con darle un par de vueltas el animal se queda satisfecho y ya por la tarde, tranquilamente, daremos el paseo maratoniano.

Bien, dando la segunda vuelta al parque (que tiene un circuito de unos 700 metros aproximadamente) se nos ha aproximado un peludete perrillo negro muy amistoso, que quería jugar con mi perra. Les he dejado olisquearse y juguetear, puesto que el amiguito tenía un grueso collar rojo, me he puesto a buscar oteando hacia los alrededores al dueño del peludo amiguito para darle un rato a la sinhueso. No había nadie, o mejor dicho, no había nadie sin un perro en el extremo de su correa o con pinta de no tener cerca a su perro suelto. Leer Más…

Perros pequeños, perros grandes

Tal vez no lo sepáis, pero soy la orgullosa dueña de un cachorro mezcla de labrador y pastor belga, para más datos eso implica que es una preciosa perra que suele rondar entre los 33 y los 35 kilos, es decir, un perro grande. Aunque sea grande es muy buena y tranquila, menos cuando se encuentra con alguien conoce que se mata (casi literalmente) por intentar saludar.

En este año y pico he tenido la posibilidad de conocer a mucha gente, tanto gente que me increpaba por llevar perro (he tenido varios encontronazos con gente que me ha dicho que la caca del perro se recoge, cuando estaba esperando, bolsa en mano, a que terminara para recogerla) como niños pequeños que se acercaban para jugar con ella y que les lamiera las manos. Leer Más…